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La crisis de las izquierdas

No sé por qué no lo entiendo, el presente. Escribo esto con las manos entumidas, y la mente tal vez fría, desacostumbrado, como estoy ahora, a pensar prolongadamente en un problema sin distraerme por cualquier cosa, obligaciones, trivialidades, asuntos urgentes o cosas sin importancia. Veré si puedo explicarme.

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¿De qué estoy hablando?

Primero, soy una persona de izquierda, aunque este mote se desmorone al comenzar a interrogarme sobre los matices. Segundo, el presente que no entiendo es lo que muchos llaman el «ascenso del fascismo»O el giro hacia la derecha, o el recrudecimiento de los movimientos reaccionarios, o la escalada del conservadurismo fundamentalista en occidente, o como sea que queramos describirlo en el mundo. Entonces, mi problema de entendimiento empieza con la propia manera de describir lo que quiero entender en primer lugar. Porque mientras más le doy vueltas, más tengo la impresión de que mi problema en realidad es el de la crisis de las izquierdas. Particularmente, una serie de actitudes, creencias y actos que algunas personas públicas que, del lado siniestro del espectro político, me dejaron la sensación de que «no entendemos que no entendemos».

Tal vez la idea de una izquierda como unidad conceptual es una quimera; una forma perezosa para no tener que listar cualquier posición política que vaya del liberalismo democrático al anarcoprimitivismoNi siquiera estoy muy seguro de qué posiciones formarían parte de las esquinas del espectro. Esto sería triste, porque implicaría que somos incapaces de establecer alianzas más amplias para enfrentarnos de forma contundente a los poderes que están masacrando personas, haciendo trizas logros pretéritos y revirtiendo derechos conquistados con sangre y sudor. También significaría que no se ha hecho nada permanente para subvertir las estructuras que posibilitan esos poderes.

Como no puedo esperar a tener claridad, porque eso es algo que solo puedo lograr escribiendo, listaré a continuación todas las ideas que tengo al respecto. Tal vez al final solo resulte que lo que tenía era una indigestión cognitiva.

Como desarrollar todo en una sola publicación sería demasiado largo, usaré esta como una colección para ir enlazando mis reflexiones futuras sobre el asunto y desarrollarlas como se debe en espacios propios.

1. De la irreflexividad e inestabilidad espistemológica de las izquierdas

2. De la irrelevancia comunicativa de las izquierdas

3. De la ausencia de estructuras fuera del Estado y el desgaste de las alternativas


5 de febrero de 2026